Albiste hau Euskera hizkuntzan irakur dezakezu

 Fran Balda y Amaia Esnal ofrecieron ayer una rueda de prensa en Donostia:

“En primer lugar queremos expresar el gran alivio que sentimos porque la libertad de Iosu se ha hecho finalmente efectiva. Creemos que no somos los únicos que nos sentimos así, aunque cada cual lo viva desde una óptica diferente.

Pensamos que este episodio ha evidenciado que el mantenimiento del actual régimen penitenciario especial para las y los presos vascos no favorece absolutamente a nadie. El primer afectado ha sido Iosu, junto con su familia. Pero nos preguntamos si hay algún beneficiario de todo esto, y a nuestro entender es evidente que no.

En ese sentido, creemos que es el momento de reflexionar, de extraer lecciones de lo sucedido, y pensamos que nadie puede librarse de ese ejercicio.

La situación de Iosu nos ha hecho retroceder al pasado, y nos ha mostrado a todos que aún estando a las puertas de la paz, no hemos salido de la espiral del conflicto.

El mantenimiento de políticas que vulneran derechos fundamtenales no hace más que alimentar el enfrentamiento social, llevando al límite el sufrimiento de mucha gente, e impide a esta sociedad atravesar las puertas de la solución y avanzar en el camino de la paz.

En ese sentido queremos apelar a la responsabilidad de los gobiernos, de la clase política y de las instituciones, ya que tienen el deber de impulsar soluciones, y ello requiere crear puentes y buscar acuerdos.

La paz y la solución no pueden ser abordadas desde posiciones de vencer al enemigo político, ni desde intereses partidistas. Esta sociedad necesita y se merece alcanzar de una vez por todas la paz. La mayoría de la sociedad ha demostrado que está dispuesta y preparada para ello, pero lo que no puede ser es que sean los gobiernos los que impidan avanzar en ese camino, aferrándose a políticas del pasado y alimentando el enfrentamiento.

Este momento debe suponer un punto de inflexión, en el que habiéndo constatado que todos perdemos con esta situación, ésta sea superada para que todos empecemos a ganar, apostando por la vida de los presos y la de sus familiares, y por que esto no vuelva a suceder. Para ello es necesario que la política penitenciaria deje de ser utilizada con objetivos políticos, y sea abordada en claves de solución.

Queremos recordar que otras 13 personas con enfermedades graves siguen encarceladas, que se sigue aplicando la cadena perpetua a pesar de que el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo haya resuelto que es ilegal y vulnera derechos fundamentales, y que la dispersión sigue provocando accidentes y alargando el sufrimiento de centenares de familias. Todas estas medidas deben ser superadas, ya que su mantenimiento acarreará que la situación de Iosu se repita una y otra vez.

Para terminar, deseamos mostrar nuestra admiración hacia todas las personas que han luchado por la vida de Iosu. Los que han realizado largas huelgas de hambre en las cárceles, los que han cambiado sus destinos vacacionales por la puerta del hospital, a los que con una silla vacía en la mano emprendieron una marcha por los derechos humanos. A las personas que por encima de sus diferencias ideológicas han unido sus voluntades para defender los derechos de los presos enfermos, a todas y todos los que se han movilizado. Creemos que el compromiso y la implicación de tanta gente por la vida de Iosu tiene en sí mismo un valor incuestionable. Pero hoy además podemos decir que ha merecido la pena, porque Iosu regresará a casa con vida.”

prentsaurrekoa.amr.tar